Blog de Olaya Escort en Madrid

Sexo robótico del futuro.

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Sexo con robots en el futuro

En un futuro no muy lejano y en una ciudad cualquiera. Tendremos sexo con robots, como ahora con muñecas hinchables sumamente caras, que son como mujeres reales…

Celine es un a mujer, guapa e independiente que vive sola desde que se independizó a los 21 años. Trabaja como asistente en un centro médico especializado en operaciones de cirugía estética. No tiene pareja, ni novio. Es heterosexual, pero ya hace tiempo que dejó de salir con hombres.

Tiene ahora 33 ańos y lleva 3 sin sexo con otro ser humano! De alguna manera, debido a su trabajo en la sala de operaciones, el contacto con la piel, las grasas, incluso otros residuos orgánicos, le producen repulsión. No le gusta tocar a la gente, incluso los olores personales son difíciles de soportar sin el olor a productos químicos y desinfectantes que se concentra en el hospital.


Es una mujer joven con un apetito sexual que necesita satisfacer todos los días.

Hace 6 meses no pudo más y busco una solución. Ha comprado un robot sexual. Una inversión cara, pero con unos resultados excelentes.

Cada día después del trabajo lo programa para que cuando ella está distraída haciendo cosas en la casa, se acerque a ella para mantener sexo. Hoy le ha programado para que la busque a las 20 h, justo entonces se estará vistiendo para recibir la visita de una amiga a las 21 h.
El robot es genial, es limpio, discreto, no molesta, no ensucia, no huele, y le da tanto, tanto placer!!!!! Tiene todas las habilidades del mejor de los amantes, es una máquina de precisión, y tiene la fuerza de una grúa para levantar en sus brazos a Celine en un brazo y a otra mujer en el otro simultáneamente, a parte de muchas otras opciones.

Cuando Celine está vestida encuentra a su querido robot caminando hacia ella cruzando el pasillo hasta el baño. El robot no habla, pero es muy claro en su gesto cuando eleva el brazo hacia Celine

Ella le coge la mano y le sigue hasta dónde quiera que él la lleve. Le encanta intentar adivinar cual será el siguiente movimiento, pero casi siempre la sorprende.

Cruza el pasillo hacia el salón y la abraza. Celine se excita al sentir su pecho contra el cuerpo frío y duro del robot. Sus pezones se ponen duros y corriente eléctrica hace que sienta el palpitar de su corazón ahí abajo. Le huele, le encanta porque no huele a nada. Le chupa el cuello, besa sus labios de plástico ….
El robot la aprieta fuerte contra él, y le sube el vestido hasta justo debajo de las nalgas; le quita las bragas, delicadamente, agachándose para acompañarlas hasta sus tobillos, dónde Celine las sacude y las envía quién sabe dónde. Entonces robot mete la mano entre sus piernas buscando el clítoris de Celine.
Celine está muy caliente y muy mojada, se deja caer en el brazo del robot cuál bailarina de tango, y el robot empieza a masturbarla.

Dios mío, como le gusta, sabe hacerlo tan bien!!!La mejor inversión de su vida, le gusta tanto su robot que hasta le quiere, es su amor, ya no podría vivir sin él.

Celine tiene un orgasmo, ahí, medio flotando en el aire. Un orgasmo intenso que la hace gritar de placer mientras nota como gran cantidad de flujo resbala desde su vagina con cada espasmo. El brazo fuerte de su robot la sujeta fuerte y estoicamente para que no caiga.

Celine quiere tener una sesión de sexo completa con él, pero en ese momento llaman a la puerta – había olvidado a su amiga, ha llegado demasiado pronto – pone al Robot en Pause, e intentando retomar su aliento se dirige a la puerta para abrir.

Al abrir la puerta, su falda está aun medio subida, el robot en medio del salón de pie, inmóvil, y Celine está sonrojada. Su amiga que es muy observadora se da cuenta al instante de lo que está ocurriendo…

– Si es mal momento me voy! – dice la amiga.

– La verdad es que … ya sabes …. – dice Celine

– Aunque pensándolo mejor a mi también me gustaría probar el robot, tantas veces me has contado lo fantástico que es, que ya no puedo más!

– Anda que!!! … estoy muy cachonda, ahora lo necesito yo – dice Celine que no tiene ningún pudor cuando habla con su amiga.

– Me gustaría mirar cómo lo haces así cuando me toque a mí ya se cómo va.

– Jo tía … vale, siéntate ahí y puedes mirar – señalando a una silla que está justo al lado del sofá.

Celine se acerca al Robot y lo reenciende. El robot la coge por la cintura y la levanta en sus brazos. Celine rodea la cintura del Robot con sus piernas mientras oye como un motorcito hace que surja un pene en la parte central baja de su cuerpo, justo entre las piernas del robot. Es el maravilloso pene robótico que Celine disfruta cada día.

Celine está tan mojada!! No puede bajar, está colgada como un mono al cuerpo del robot. Ahora le da un poco de vergüenza que su amiga la mire, pero el robot la sujeta fuerte en el aire y no la va a soltar si no es que ella le da al Stop y Reboot.

El pene robótico ha salido completamente de su cubículo y el Robot se introduce lentamente en la vagina de Celine, que se siente derretir. Su vagina late por dentro al notar ese elemento duro y frío metiéndose en ella y moviéndose lentamente, siente muchísima excitación por la incógnita de lo que va a suceder con ella ahora.

Es increíble, con los hombres nunca había sentido tanto placer ni tan rápido, disfrutaba del sexo ahora, más que nunca, le encantaba, se volvía loca y además: no tenía que tener vergüenza si gritaba o estaba tan mojada que parecía que se hubiera meado, era libre de todo, de valoraciones o juicios, y encima, era impoluto, cada día lo desinfectaba y siempre estaba listo para ella.

El robot la penetra, entra y sale a un ritmo medio, su tamaño es perfecto, nunca le hace daño, está siempre dura, es lo genial!!!

Está haciendo sexo con ella aun de pie en medio del salón, y de repente empieza a dar vueltas sobre sí mismo, como bailando …. Mmmm…. Celine se sujeta a su cuello y deja caer su cabeza hacia atrás dejando su pelo largo volar con cada giro.

Cierra los ojos para concentrarse en la sensación.

– Dios, ahhhhhh, ahhhhh, mmmmmmmmmmmm, – gruñidos de placer escapan sin cesar de la boca de Celine.

Está teniendo otro orgasmo, fuerte, pero esta vez en el interior de su vagina. Este orgasmo lo puede alargar más, quiere más …

El robot sigue follándola, lento, para que se prolongue aún más la sensación…. Sus sensores detectan los espasmos y adaptan la velocidad del movimiento del pene y las caderas.

Lentamente el robot deja de girar, y su pene paulatinamente deja de moverse.

Celine levanta su tronco hacia delante y besa al robot en los labios y en la cara.

– Gracias, mi amor – dice.

Aprieta el botón de stop y el robot baja los brazos lentamente y libera amablemente a Celine de su prisión.

Ahora la amiga de Celine está alucinada, y … muy cachonda.

Ver a su amiga gozando en frente de ella la ha puesto muy, muy, caliente.

– Celine, creo que necesito probar tu robot ahora mismo. ¿Puedo? – dice la amiga.

– Si, un segundo que lo limpio y te dejo con él. – dice Celine recolocándose las bragas y el vestido en su sitio.

– Pero si te gusta, te compras uno, que este es mío y lo necesito todos los días.

– Claro xurri, si me gusta me compro uno y le meto una batería de larga duración!!!!

Por supuesto a la amiga le gustó mucho, pero esto es otro historia que es contaré otro día……😉😘

Un besazo,

Olaya Escort Madrid, blog de Escorts Madrid

Fuente: www.lanacion.com.ar › Tecnología › Tecnología

Fuente: www.lavanguardia.com/vida/20160326/…/el-mito-del-sexo-con-robots.html

Fuente: sumedico.com/sexorobotsfuturo-del-placer/

Fuente: www.contactomagazine.com/articulos/sexo-con-robots1015.htm

¿Cómo ser multiorgásmica? O tener varios orgasmos

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El otro día estaba leyendo una revista y vi un artículo que me llamó mucho la atención porque es una pregunta que muchas mujeres, sobre todo las que no tienen tanta experiencia con el sexo, se preguntan o piensan si es verdad: ser multiorgásmica.

Si sabes de lo que hablo, sabrás que las mujeres podemos serlo mucho más fácilmente que los hombres que, con uno, se quedan más que satisfechos. Pero, en el caso de las mujeres, el tener varios orgasmos ( multiorgásmica) no es nada malo, ni mucho menos. En realidad es mucho más agradable, siempre sin pasarnos claro.

Ahora bien, llegar a ser multiorgásmica no es solo el tocar esa cosita entre tus piernas hasta que te corras una vez, y otra, y otra. No, no, ni mucho menos. Se trata de hacer algo más. Y eso es lo que hoy quiero comentarte basándome en ese artículo de la revista y a mis propias experiencias que, espero, te sirvan para mejorar tus relaciones de pareja (yo estoy segura de que será así).

Uno de los primeros consejos que te doy es el del ejercicio. Una mujer conseguirá ser multiorgásmica si está en forma. Y no, no me refiero a que si eres gordita ya no puedes serlo, lo cierto es que eso no tiene nada que ver. Lo que tienes que tener en cuenta es que debes estar en forma (es decir, que no te duelan los músculos ni te den calambres u otras cosas por forzar un poco la postura.

Sobre todo los ejercicios deben centrarse de cintura para abajo, te dejo algunos que pueden venirte bien:

– Acuéstate en el suelo boca arriba y ten las rodillas dobladas. Las plantas de los pies han de estar en el suelo y debes tratar de apretar los músculos de la entrepierna y relajarlos varias veces ya que te ayudará a tonificarlos.

– También te viene bien hacer lo mismo (contraer y relajar) los músculos del esfínter, es decir, el anillo muscular que hay en el ano.

– Para la vagina las cosas son más difíciles pero piensa en que quieres retener las ganas de orinar. Abre y cierra, lentamente, la vagina, como si quisieras que la orina saliera muy lentamente. Tienes que tratar de aguantar todo lo posible aunque lo normal es empezar con una duración de aguante de cinco segundos y después ir ampliando hasta 20.

– Por último, la vulva, abriendo y cerrando ese lugar, aguantando varios minutos si puede ser, etc.

Todo esto son ejercicios Kegel que te viene fenomenales para la salud sexual de tu cuerpo, así que no viene mal hacerlos todos los días (que además no cansan tanto y mientras puede leer algo (ya sabes lo que yo estuve haciendo mientras…).

Otro consejo que os puedo dar es que no sintáis vergüenza por el sexo ni por sentiros excitadas, porque no es nada malo. Tampoco te debe importar que él se dé cuenta. A veces eso solo hace que se sientan más excitados, así que eso ayuda.

Tómate el tiempo que necesitas y, sobre todo, disfruta como nunca del sexo. No te vas a convertir en una ninfómana ni te va a pasar nada (eso de arder en el infierno y cosas así). Esto es algo que va a ocurrir y que será grandioso, así que deja los prejuicios para otros y ponte manos a la obra lo mejor posible para conseguirlo.

Cómprate un vibrador y úsalo. Y no solo un poquito. Experimenta con él, busca esas zonas donde sientes más, donde te da más placer usarlo. Incluso puedes dejarlo encendido varias horas, si lo aguantas, y así irás sabiendo lo que es estar excitada todo el tiempo (o incluso lo que es tener un orgasmo, y otro, y otro). Al principio puede que te cueste pero después te será mucho más fácil soportarlo (porque sí, suele afectar más a las mujeres cuando se tienen varios, al estar más sensible la zona puede resultar doloroso si no sabes cómo tocarte).

De todo lo que leí, creo que me quedo con lo último que fue lo de dejarte llevar y hacer que el cuerpo haga todo lo demás. A veces estamos tan pendientes del qué dirán, qué pensarán que no se deja la mente en blanco y se atiende a una sola cosa: nuestro propio placer.

No cometas tú los mismos errores e intenta buscar tu satisfacción, o haz que tu pareja la busque por ti y te ayude, que eso también puede ser.

Mil besos,

Olaya Blog de Escort Madrid.

En un local liberal…

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Olaya Escort en un local liberal. Mi primera experiencia

Contaré un poco mi experiencia de ayer mismo por la noche en un local de intercambio de parejas, o mas bien “local liberal“. El local liberal se llama Sepulvedana

Fuí a este club por primera vez, con mi actual pareja , la verdad es que ya habíamos ido alguna vez al 5&7 de la calle Árbol (otro club) pero para mi gusto ni punto de comparación, en todos los aspectos este lo supera con creces.

Fuimos a cenar… y a eso de las 22:00 hrs le insinué que podríamos ir a ver que tal era el ambiente en este sitio del que tenía buenas referencias… tras convencerla un poco jejeje conseguí mi objetivo y nos fuimos para allí

Mi primera impresión al entrar fue genial, hicimos una ruta guiada por todo el club y todo excelente. En el primer piso está el guardarropa, en el cuál había dos chicas preciosas que trabajan allí , vestidas con lencería de encaje y tanga… uff la cosa prometía , luego hay una barra de bar donde sirven copas, . el ambiente genial, todo super bien decorado.

En el segundo piso del local liberal está la sala de cine con sofás, el cuarto oscuro, y varias salas con camas gigantes y sofás donde imaginé que se cocería la acción. Luego hay un jacuzzi y una piscina bastante grande con agua caliente , una autentica pasada. Ahh y hay una terraza/jardín con mesas y sillas fuera donde poder tomar algo tambien y salir a fumar. Perfecto todo.

En el último piso está la discoteca, y en la barra también había dos camareras vestidas sexy de encaje con tanga y que estaban de muerte , luego están los lavabos, las duchas y las taquillas.

Bueno, al ser la primera vez que ibamos a este club liberal, y al no tener mucha experiencia en este mundo, en esta primera visita nos limitamos a observar el ambiente, tomarnos unas copas en la disco , bailar los dos y eso. Al principio sobre las 12 o asi no había mucha gente, pero a medida que pasó la noche se fué llenando hasta que sobre las 02 o así que nosotros nos fuímos estaba todo el local a reventar. No se cuanta gente habría, pero no exajero si digo que había 150 personas o más no lo sé , pero las sensación es que había gente por doquier, pero sin llegar a agobiar. Esto último es relativo…

Bueno, como he dicho había mucha gente y de todas las edades, me sorprendíó que había mucha gente joven, de entre 25/45 años la mayoría. Nosotros nos dedicamos a purular por el local , ahora un rato a la piscina, ahora un rato al jacuzzy, ibamos a la disco a tomar algo y bailar, salíamos a fumar, y bueno al final nos fuímos a una de las salas del segundo piso y lo hicimos allí delante de todos… claro. Nosotros en principio no buscabamos intercambio, pero supongo que de querer se podría, porque la verdad es que te ibas rozando con los demás cuerpos continuamente, y a poco que busques un poco de complicidad supongo que no será difícil llegar a algo más.

Después de casi 3 horas, el balance para mi genial, una noche supermorbosa, cargada de erotismo por todas las esquinas, un ambiente genial y liberal , con respeto en todo momento de todo el mundo para con todo el mundo …. y en cuestión de precio pues nos costó 60 euros a los dos. Eso incluye la entrada y 4 copas, a nivel de precio lo veo también mas que razonable.

En fin, solo quería relataros mi experiencia por si a alguien le puede servir de referencia y probar algo diferente en el mundo tan monótono en el que vivimos.

Volveré seguro.

Un besazo,

Olaya Escort, en blog de Escorts.

Fuente:  https://www.lelo.com › Inicio › RELATOS ERÓTICOS

Fuente: www.encuentrosvip.com/primeraexperiencia-visto-por-el

Fuente: www.100momentos.com/main/…/miprimera-visita-un-club-relato-en-primera-person…

Fuente: cuentos-relatos-eroticos.blogspot.com/2014/…/miprimeraexperiencia-en-un-club.ht

Fuente: https://lapetitemort2015.wordpress.com/2015/…/nuestra-primera-vez-en-un-club-liber..

Fuente: www.100momentos.com/main/…/miprimera-visita-un-club-relato-en-primera-person…

Disponible en Barcelona desde el 16/10 hasta el 20/10. Ambos incluidos

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Disponible en Barcelona Olaya Exclusive Escort. Con nuevas lencerías sexys, sensual…

Buenas tardes,

Ya sabéis que en mi blog os escribo mi disponibildad, como mis Tours. Estaré en Barcelona desde el 16/10 hasta 20/10, ambos inclusive.

El 21/10  a mediodía regreso a Madrid, de nuevo.

Reserva ya tu cita si todavía no me conoces!!!!!. No te arrepentirás.

Por cierto he comprado una nueva lencería que ya que os encanta….y por supuesto la de azul eléctrica con negro, y su ceñidor..

Hasta pronto

Un millón de besos,

Olaya Exclusive Escort Barcelona- Madrid

 

 

Relato erótico: Hambre y Sumisión

Hambre:

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Relato erótico: Hambre. Sumisión

Abrí los ojos. El techo de color blanco fue mi primera visión. Intente levantarme, algo me lo impedía. Note dolor en las muñecas y los tubillos. Estaba atada a la cama. Mi cuerpo completamente desnudo, hacia una x, en la cama.

Grite, pedí auxilio, hasta que agotada deje de hacerlo.

Unas horas después entro un hombre con el rostro tapado. Le pedí, le suplique que me desatara, que me dejara marchar. De nada sirvió. Me tapo los ojos con un pañuelo.

– María, sabes que eres muy hermosa.- dijo.

– Me conoces?

– Silencio, no hables- respondió

– Por qué me has secuestrado?, no he hecho nada- suplicaba entre sollozos- no tenemos dinero en casa.

– No quiero dinero. Cálmate y después vendré a darte de comer.

Salió de la habitación donde me tenia, sin quitarme la venda de los ojos.

No sé cuánto tiempo paso, pero volvió a entrar. Estuvo preparando algo, no se qué, pero duro unos minutos, sentí como se destapaban botes, o eso me pareció.

– Tienes hambre?

– Si.

– Abre la boca.

Hice lo que me dijo, pues creo que llevaba casi un día completo sin comer.

– No mastiques.- comento

Algo me rozo los labios, yo abrí un poco más la boca y me introduje un poco en ella. Chupe. Era algo duro, pero estaba recubierto de mermelada de fresa. Lamí y lamí. Después el, extrajo lo que era aquello y volvió a meterlo en mi boca. Ahora era mermelada de manzana. Lo chupe con ansia. La forma de aquello que entraba en mi boca  me era conocida, hasta que me di cuenta. Era un pene, estaba comiendo mermelada untada en su miembro. El hambre no me había dejado darme cuenta antes. Rápidamente hice un movimiento de cabeza, sacándome su miembro de mi boca.

– No quieres comer más?-

– Es asqueroso- le respondí

– Bueno, volveré a la noche.

Aunque tenía ganas de vomitar, sabía que la mermelada que había ingerido me había aplacado algo el hambre.

La puerta volvió a abrirse, varias horas después. Otra vez el mismo ritual, mientras yo le seguía suplicando que me dejara marchar.

Note como su mano acaricio mi sexo, intente cerrar las piernas, pero las ligaduras no me dejaban. Su mano siguió acariciándome, sus dedos frotaron mi clítoris. Aunque yo me resistía, esas caricias me estaban excitando, no quería, mi mente se resistía, pero mi cuerpo no.

Note como algo entraba dentro de mí. me estremecí. El metió dos dedos dentro de mi y extrajo el cuerpo que había introducido antes, sin dejar que ese cuerpo extraño, dejara de tocar mi piel, lo llevo hasta mi boca, me lo puso en los labios, apretó un poco y se introdujo en mi boca, era una fresa. La comí, pues el hambre que sentía era espantosa, a pesar que había estado dentro de mi vagina.

La operación se repitió varias veces, unas veces eran fresas, otras cerezas, y una de ellas un plátano, que hasta que llego a mi boca, entro y salió de mi sexo varias veces. Tantas que me produjo un orgasmo.

Así estuve casi un mes, alimentándome de esa manera. Solo me desataba, para ir al baño. Logre saber quién era el. Un vecino de toda la vida. Le prometí que no lo denunciaría, pues no me había hecho daño físico alguno. El se fio de mi, y me dejo en libertad.

Cumplí mi palabra, los primeros días coincidimos en el súper. No intercambiemos palabra alguna.

Un día llame a su puerta. El me abrió, y quedo sorprendido de verme.

– Tengo hambre.- le dije.

Feliz Domingo. Tengo un montón planes, y cosas de hacer. Y Hacerme una foto casera con mi nueva lencería francesa, comprada el viernes. La llevo a Barcelona, que estaré disponible desde el 16 Octubre hasta 20 Octubre incluido. El 21 regreso a Madrid, de nuevo.

Millones de besos,

Olaya Blog de Escorts Madrid- Barcelona

Relato erótico-sexual en el autobús.

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Relato erótico-sexual en el autobús. Olaya Escort Madrid-Barcelona, vestida con un babydoll muy ceñidog gris y negro de encaje, que hace que se me transparente el pecho. Escribiendo un encuentro sexual que pasó en mi juventud

 

Encuentro sexual en el autobús:

Esto me ocurrió hace algunos años. Ahora ya tengo 30 pero nunca se me olvidará lo sucedido aquel día.

Era verano y me encontraba con mis amigas en la playa. Éramos muy mojigatas en aquella época y sobre todo yo. Mis amigas ya habían tenido novietes, si se les puede llamar así. Lo único que hacían era besarse aunque eso ya era mucho para mí. Ese día, iba a ocurrir algo que me cambiaría la vida (por lo menos sexual).

Después de tres baños largos en el mar, esperamos a que se nos secase el bikini. Nos dimos cuenta que no teníamos tiempo para esperar a que se secase puesto que el autobús no tardaría en llegar. Todas llevábamos poca ropa como sucede en verano. Mi mejor amiga llevaba shorts y una camiseta en la que se veía el ombligo. Yo llevaba un vestido de tiras muy mono que realmente me quedaba bastante bien. En aquella época éramos figurines, cosa que cambia con la edad. Era bastante delgada y estaba muy morenita como a mí me gusta. El vestido era de color naranja y eso hacía que resaltara más el moreno. El bikini no se me había secado lo suficiente así que después de pensármelo mucho, mi amiga me dijo que me lo quitara. No tenía ropa para cambiarme y me daba mucha vergüenza quitarme el bañador pero no vi otra solución. El bikini estaba muy mojado y era imposible que no se me mojara la ropa. Me puse el vestido y me quité la parte de arriba. El vestidito era de una tela muy fina y se llegaban a traslucir las tetas. He de decir, que yo fui la primera de mis amigas en desarrollar. Ya tenía bastantes tetas o a mí me lo parecía. Mis amigas estaban bastante planas por eso no entendían a veces mi vergüenza. Todas ellas querían tener más pecho y yo en cambio, todo lo contrario. Hoy en día tengo que decir que estoy muy contenta con mis tetas. Tengo los pezones oscuros y muy pero que muy prominentes. En aquella época, también destacaban y se intuían los pezoncitos a través del vestido. Además había enfriado y al tener el pelo mojado y tan poca ropa, se me erizó la piel y con ello, los pezoncitos se endurecieron. Ya no podía hacer nada pero me daba mucha vergüenza que se marcasen tan descaradamente.

Pero esto no fue todo. Notaba frío en el chocho ya que yo enseguida me enfrío. La braga del bañador también estaba mojada y me preocupaba coger alguna infección por frío; por experiencia propia. Cuando lo comenté con mis amigas me dijeron que me la quitase. Yo no me lo podía creer. Estaban diciéndome que no llevase nada debajo del vestido. Me excitó un poco la idea. Siempre he pensado que tenía a la mujer que soy ahora escondida. Siempre me ha gustado el sexo pero en aquella época, no lo reconocía.

Les dije que no era posible porque llevaba falda y que se me podría ver algo. Ellas me dijeron que no era probable que me viesen nada si me andaba con cuidado. Creo que a ellas también les gustaba la idea y por eso les dije que si ellas lo hacían, yo lo haría. No creí que aceptarían pero lo hicieron. Claro, que no me di cuenta que ellas llevaban shorts, y yo vestido. Ya no podía dar marcha atrás, así que con una mezcla de vergüenza y excitación, me bajé las bragas del bikini en la playa mismo. Mis amigas se reían de la situación. Les gustaba porque era algo emocionante.

Nos pusimos en marcha camino al autobús. Tardamos diez minutos en llegar. El camino se me hizo eterno puesto que había levantado viento y tenía que andar con mucho cuidado. Mis amigas se reían muchísimo pero yo no me encontraba a gusto. Me estaba arrepintiendo. Me sentía como si fuese desnuda por la calle y parte de razón tenía ya que mis pezones delataban mi frío y habían mojado un poco el vestido. Se marcaba la areola oscura a través del vestidito y estaban completamente empitonados.

Cuando llegamos al autobús, había una larga cola. Nos acercamos y enseguida me di cuenta a dónde se dirigían las miradas. Tanto los hombres como las mujeres, se giraban para mirarme y yo me moría de la vergüenza. Había miradas de todo tipo. La de los varones eran miradas lascivas en su mayoría. La de las mujeres variaban más; alguna mirada de odio, alguna de envidia (sobre todo de señoras de cierta edad), otras no las entendía. Había algunas señoras que miraban casi tan descaradamente como los hombres. Hubo una señora que nunca olvidaré; me miró de arriba abajo como si me fuese a comer. Me estremecí ya que no estaba acostumbrada a que una mujer me mirase de esa manera. Al estremecerme, mis pezones estuvieron a punto de reventar el vestido y eso que no lo llevaba demasiado apretado.

De nuevo se levantó el viento y casi monto el espectáculo en la cola del autobús. Digo casi, porque no llegó a verse mucho pero algo se vió. Miré al suelo esperando que nadie hubiese visto nada pero eso no fue así. Un hombre de unos 35 años, se me acercó disimuladamente y me dijo que tenía un chocho maravilloso. Tenía muy poco pelo en el coño y mis labios menores sobresalen a los labios mayores. Además tengo un lunar en el labio menor. Sé que no es común pero precisamente, eso es lo que le gusta a mi novio. Bueno, a lo que iba. El señor no se movió de mi lado y me iba diciendo cosas al oído. Me dijo que le gustaban mis tetas y sobre todo, mis pezoncitos. Ya he dicho antes que para entonces, mis pezones estaban duros como piedras a causa del frío. Continuó susurrándome al oído, diciéndome que era muy excitante ver a una niña tan guarra como yo que no llevaba ropa interior.

Yo estaba callada e intenté cambiarme de sitio pero con tanta gente era imposible. Si me adelantaba me decían que no me colase y si retrocedía, mis amigas me lo impedían porque no querían perder el sitio.

El hombre continuaba diciéndome cosas al oído y todas subiditas de tono, tenía cerca de 40. Dentro de mí pensaba que era un viejo verde pero también sabía que me lo tenía merecido por hacer caso a mis amigas. El viento seguía aumentando y yo hacía esfuerzos sobrehumanos para que no se me levantara el vestido. La mujer continuaba mirándome y cada vez era una mirada más descarada. Ya no sabía que hacer, excepto sujetarme la falda.

Por fin llegó mi salvación, el autobús. Con tanta gente ya no me tenía que preocupar de sujetarme la falda porque era imposible que se me levantara. Accedí rápidamente al interior y sin darme cuenta, me empujaron hacia atrás. Mis amigas se encontraban a un par de metros. Las veía pero el gentío impedía acercarme. Cuando me di cuenta de quien estaba detrás de mí, ya fue tarde. De repente, sentí una mano debajo de mi falda. Venía de atrás y ni siquiera me podía girar a mirar porque con tanta gente era imposible moverse. Intenté apartar la mano pero de nuevo, resultó imposible. Pensé en chillar pero sentía mucha vergüenza por no llevar ropa interior y además no quería que nadie se enterase y menos mis amigas. Intenté moverme, pero nada.

Me encontraba muy nerviosa ya que nadie excepto yo, me había tocado el chocho. Fue una sensación muy rara. El autobús giraba de un lado a otro y tuve que sujetarme al agarradero para no caerme. Estaba atrapada con las manos sujetas pegada a la persona que me estaba tocando. Estaba convencida de que se trataba del viejo verde. No era tan viejo y ni siquiera era feo pero en aquel entonces le veía muy mayor. El autobús frenó y caí de espaldas al pervertido notando toda su dureza. Eso me preocupó puesto que no había tocado nunca una polla. Mis pezones estaban respondones y la mano seguía acariciando los muslos. Supongo que al no encontrar una oposición por mi parte, el hombre se relajó y continuó adelante. La mano llegó al destino. Me estaba tocando el sexo. Sentí unas cosquillas en el estómago mientras miraba alrededor pensando en qué hacer. No había mucho que hacer porque en cada parada entraba más y más gente y parecía que nadie bajaba del autobús.

Se notaba que el pervertido estaba disfrutando pues se pegaba a mí para que notara su excitación. Parecía que la tenía grande y lo que sí era seguro era que la tenía dura, muy dura. La mano era bastante hábil aunque en aquella época no sabía mucho sobre sexo. El miedo iba perdiendo fuerza mientras aumentaba mi excitación. Mi cabeza ya no pensaba, no se ni qué fue lo que me pasó. El hombre de la mano se dio cuenta que me iba relajando y aumentó la intensidad del movimiento. De repente, noté cómo me introducía un dedo. El autobús seguía su curso y me resultaba increíble que nadie se diese cuenta. La experiencia más fuerte de mi vida y nadie era consciente. El dedo se introdujo con facilidad ya que sin quererlo, estaba muy mojada. Él se dio cuenta y probó con un segundo dedo. Este último se notó con más intensidad pero no tardó en ceder. La situación era muy complicada.

Mis amigas me miraron alarmadas ya que debieron darse cuenta por mi rostro que algo raro pasaba, así que les sonreí para no delatarme. En ese mismo instante me di cuenta que otra persona me observaba. Cuando dirigí mi mirada hacia la persona, me quedé anonadada. La mujer de la cola se estaba dando cuenta de lo que pasaba y estaba disfrutando. Por dios que tengo 16 años!!!

Parece que eso no importaba. Miento, importaba porque creo que les excitaba mucho más. La mujer sonreía mientras depositaba en mí una mirada de lo más lasciva. Le gustaban mis pezones o por lo menos, hacia ahí se dirigía su mirada. Estaba muy cerca de mí pero había una señora entre medio. De repente el autobús frenó y volví a caer hacia atrás notando aún más la excitación del intruso. La señora que me separaba de la mujer rubia de mirada impetuosa, se bajó en la parada y con la entrada de nuevos pasajeros, la mujer quedó en frente, completamente pegada a mí. Me sonrió como si supiese que me tenía al alcance y así era. Comenzó a subirme el vestido por la parte delantera aprovechando el gentío que había en el autobús. Estaba pegada a ella y nadie excepto mis nuevos amigos podían ver mi cuerpo desnudo. La mujer continuaba subiéndome el vestido mientras los dedos continuaban haciendo su trabajo. Me tenían a su alcance y nadie podía evitarlo. La mujer me tocó las tetas y la rajita por debajo del vestido y el señor aceleraba cada vez más el ritmo. Yo ya estaba muy cachonda y cuando la mujer me tocó el clítoris, gemí sin poder remediarlo. Gracias a dios, nadie se dio cuenta porque intenté ahogarlo pero ya no podía evitar disfrutar. Estaba alucinando ya que los orgasmos que me proporcionaba yo, no eran tan intensos. Además era mi primera experiencia sexual. La mujer continuaba tocándome las tetas pero no contenta con eso, me hizo moverme un poco para que me encontrase entre la pared y ella, y poder evitar la mirada de los demás pasajeros. Hubo un empujón y ella aprovechó para agacharse y chuparme el pezoncito. Bajó hasta la rajita y chupó con mucho mimo toda la zona. Debía estar saladito puesto que no me duché después de salir del mar. Estábamos llegando a nuestra parada y no sabía qué hacer. La mujer subió hasta los pezones sin dejar de tocarme el chocho con la mano. Me lamía el pezón mientras me rozaba el clítoris con la mano derecha y el hombre me introducía los dos dedos. Nadie se daba cuenta o eso hacían ver. Las piernas no me sujetaban por lo que estaba colgada literalmente del agarradero. Los dos disfrutaban de mi cuerpo como si no me perteneciese, y así era. Estaba fuera de mí. Ahora sólo me importaba terminar e intentar que nadie notara lo que quedaba por venir. Me recorrieron unos escalofríos. La mujer volvió a incorporarse y comenzó a tocarme el pezón sin dejar de mirarme a los ojos. La tenía a un palmo de mí. Ella gozaba con mi respiración y sin duda, estaba absolutamente excitada. El hombre comenzó a acelerar y su respiración también aumentó por lo que supuse que se estaba masturbando. También la mujer lo hacía pero más suavemente como si su intención no fuese correrse en ese momento, simplemente quería disfrutar un poco. Mis piernas flojeaban cada vez más y justo cuando llegó el autobús a una nueva parada, exploté. Ya no podía soportarlo más. Mi vagina estaba ardiendo y me corrí. Fue realmente impresionante. Mi cuerpo sufrió unos espasmos muy intensos y durante un instante que se hizo eterno, traté de ahogar mis gemidos. Agaché la cara porque la tenía colorada pero la mujer la sujetó con la mano. Me imagino que le excitaba ver mi cara al correrme. El hombre también se corrió y por lo que sentí, la mayoría cayó sobre mi trasero redondito. Sentí que el culo se me mojaba, y también mi coño. La mujer se apartó un poco y el vestido cayó tapando mi cuerpo. Las piernas no me sujetaban. Yo estaba alucinando por todo lo que había vivido pero parecía que para el resto, no había pasado nada. Ni siquiera mis nuevos amigos delataban nada de lo sucedido. Actuaban como si nada hubiera ocurrido.

En la siguiente parada se bajaron los dos. Antes de irse, el hombre me tocó el culo mojado por debajo del vestido y la mujer me guiñó el ojo mientras me sonreía lujuriosamente.

Yo no entendía lo que había sucedido. Sólo sabía que no lo podía contar nunca. Aunque ya ves, al final os lo he contado.

Mis amigas me llamaron para bajar del autobús. Me incorporé como pude y concluí aquel increíble viaje. Mis amigas hablaban de lo aburrido que había sido el trayecto y yo, simplemente me mantuve en silencio. No hubiera sabido qué decirles. Aburrido no fue, eso desde luego queda claro. El orgasmo fue impresionante. No tenía ninguna experiencia sexual y de pronto, había estado con un hombre y una mujer a la vez. Yo no lo elegí pero supongo que las circunstancias llevaron a ello. Nunca me sentí como aquel día. Fue una mezcla de vergüenza y excitación.

Feliz Domingo,

Olaya Escort Madrid-Barcelona

Fuente: https://musicaymujer.wordpress.com/…/relato-erotico-alguien-me-masturba-en-el-auto…

Fuente: www.guiageisha.com › Foros › Foro Guía Geisha › Relatos Eróticos

Fuente: www.relatosmorbo.blogspot.com/2013/03/la-chica-del-bus.html

Taller en un local de ambiente liberal

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Taller en un local de ambiente liberal, impartido por Olaya Escort Madrid. Vestida con una lencería, negra y azul eléctrico, con un ceñidor, que lleva un portaligas donde se enganchan las medias de blonda. Muy sensual, sexy, elegante escort madrid

A veces no sé cómo hacen para liarme mis amigas, en serio… Si no tengo ya suficiente trabajo, ahora una amiga mía me ha buscado otro más, y encima sin cobrar, bueno, tengo barra libre y algún que otro privilegio más, pero… ¡pero no vale!

A ver, querid@s, os explico. Tengo una amiga que acaba de abrir un local de ambiente liberal, es decir, un lugar donde puedes ir tengas la condición sexual que tengas, no te van a mirar raro ni nada por el estilo. De hecho está decorado como una pequeña discoteca con una zona para venta de juguetes eróticos y otras zonas de sofás, y una vip, para los socios que quieran más intimidad.


La verdad es que un local de ambiente liberal, está muy bien y creo que tendrá mucho éxito ya que, además, lo ha puesto en una zona de la ciudad que es bastante transitada por todos los colectivos y ya venía haciendo falta algo así.
Y ahora os preguntaréis qué tengo yo que ver. Pues bien, como sabe que soy experta en sexualidad….ya me entendéis, y además enfermera ha montado algunos talleres y charlas una vez a la semana para impartirlas entre aquellos que quieran asistir (porque son gratuitas) para ayudar a todos a saber más cosas sobre esos temas (sexualidad, mejorar las relaciones de pareja, juguetes eróticos, etc.). ¿Y adivináis a quién le toca impartirlos? ¡A mí!

Reconozco que yo solita me lo busqué pero es que me hizo una encerrona y como sabe que yo cumplo lo que digo se aprovechó de ello. Veréis, estábamos hace un mes o así de copas y ambas bebimos un poco más de la cuenta. No es que nos emborracháramos pero sí estábamos “contentillas”. De camino a casa me dijo que tenía idea de poner un local de ambiente liberal, donde todos tuvieran cabida sin que se mirara la condición sexual, sin que nadie se sintiera cohibido por ser como era y le dije que no estaba mal eso. Me comentó muchas ideas que poco a poco iba a poner en marcha y cada vez me gustó más.

Llegó un momento en que le dije que si necesitaba ayuda o asesoramiento me dijera y ahí fue cuando me dijo de los talleres y que le encantaría contar conmigo. Yo le dije que sí ¡pero no sabía que ella se refería a ser la tutora!

Así que ahora me tenéis tomándome un descanso de estar escribiendo una chuleta para saber qué decir o por lo menos cómo comenzar mi taller. En mi trabajo son los demás los que hablan, yo escucho e interpreto lo que dicen y lo que no, pero en este caso va a ser al revés y, aunque no me da miedo, no me gusta demasiado porque sé que todo se puede malinterpretar y no quiero dejar mal a mi amiga por algo que no se diga bien. No me gusta dejar las cosas a medias o que algo salga mal, por eso es que me tomo muy en serio lo que hago, ya sea trabajo u ocio.

Menos mal que al menos me ha puesto los talleres para que no me fastidien en el trabajo y tenga descanso pero no puedo hacerlos siempre. Al menos por ahora sí, pero si algo cambia en mi vida tendré que reorganizarme un poco.

Le he pedido a Lara que venga conmigo para que me ayude pero miedo me da. Es que el primer taller que tenemos es de dominación (como está de moda…) y me da que va a venir con alguno de sus chicos para hacer una demostración práctica. Y como sea así seguro que el taller tiene un éxito tal que lo hace todos los días jajaja, si lo estoy viendo.

Mira que ella es buena pero su forma de pensar, tan liberal, a veces choca con la propia sociedad. Creo que es más como si se hubiera adelantado varias decenas de año donde las mujeres dominan el mundo (que digo yo que no estaría tan mal eso).

Pobre el chico que coja Lara, aunque seguro que después lo recompensa con creces…

En fin, será mejor que siga para terminar cuanto antes que por la noche he quedado con alguien y no voy a poder hacer mucho más. Hoy toca plan de cine, palomitas y comida basura. Mañana régimen, eso fijo, que una debe dar una cal y otra de arena al cuerpo (exceptuando el sexo ).

Mil besos,

Blog de Olaya Escort Madrid

Disponible en Barcelona, 13-14-15 setiembre, ambos incluidos.

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Olaya Escort Disponible en Barcelona, sólo los días 12-13-14/09. Me he hecho una fotos, y os presente un avance. Lenceria francés con sujetador, brasileño, y liguero tipo corpiño. Color negro y azul eléctrico. Muy sensual, morboso, sexy, elegante y muy sensual.

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Disponible en Barcelona sólo los días 13-14-15 septiembre. El 16 regreso a Madrid por motivos familiares.

Me he hecho unas fotitos y sólo doy un avance fotográfico, con una bonita y cara lencería francesa, como me a mí me gustan.

Mi publicidad está activa allí, pero hasta el dia 13, estoy no Disponible, en cuantollegue a la Ciudad Condal. Mi publicidad pasará a estar activa alí.

Me apetece mucho estar allí y conoceros. Aunque mi tiempo se ha reducido…

Gracias por tantas llamadas de seguidores como de caballeros que desean conocerme.

He insertado unas fotitos como avance en galería 8, de mi Blog De Escort Madrid espero que os gusten..

Mil besos,

Olaya Escort Madrid-Barcelona.

Adicción al sexo con desconocidos.

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Olaya Escort Madrid. Lencería negra elegante, morbosa, y sensual. Relato en mi blog una historia verídica : adicción al sexo con desconocidos.

El otro día en la consulta de enfermería, una mujer  me vino con un problema del cual ya os he comentado antes. Eso sí, esto me pilló un poco desprevenida porque, si bien su problema es que es adicta al sexo, una ninfómana, por así decirlo, lo cierto es que tiene una peculiaridad importante y es que no le gusta hacerlo dos veces con la misma persona sino que, siempre, tienen que ser desconocidos. ¿A que llama la atención?

Incluso me relató una de las situaciones donde la verdad es que me quedé muy… encendida, para qué negarlo queridos, que una ya no ve el ascensor como un elemento normal, sobre todo si se sube conmigo algún hombre.

Y es que, uno de sus encuentros, tuvo lugar en un ascensor. Iba a ver a una amiga y cuando entró en su piso fue a coger el ascensor cuando un vecino llegó y se subió con ella. Por supuesto el hecho de estar tan cerca el uno del otro, y que además le gustaba, hizo que empezara a insinuarse y bueno, sabemos que los hombres suelen tener una forma de encenderse muy evidente y rápida, así que no hizo falta mucho más, estaba predispuesto y ella desde luego mucho más aún.

¿Qué hicieron? Pues empezar a besarse, a arrancarse la ropa y a sus cositas mientras el ascensor subía. El problema es que iba a un noveno, y claro, las cosas que suben terminan por llegar a un lugar así que en algún momento en que una de las manos se apartó del cuerpo del otro detuvieron el ascensor y siguieron a lo suyo. ¿Te imaginas sexo en el ascensor? Menos mal que debía ser algo ancho porque si no es demasiado agobiante para mí.

La cosa es que me relató muchísimas situaciones más, tanto en público como en privado, pero todas ellas con una persona diferente, de hecho decía que si alguno le pedía el teléfono o quería repetir, ella huía y no quería volver a verlos.

Había venido a mi consulta para preguntarme si eso era algo normal y la verdad es que sí. Son muchas las personas, hombres y mujeres que, como gigolós, les encanta estar cada día con una persona diferente, no solo porque se sienten conquistadores, sino porque eso les da libertad, no se atan a nadie ni a nada y pueden estar un día con uno/a y otro con otra/o. Pero, ¿realmente es vida?

Llega un momento en que esa vida se hace demasiado solitaria y se quiere sentar cabeza para pasar el resto de la vida en compañía de otro. El problema viene en que una persona así no sabe convivir o le cuesta mucho hacerlo porque para él o ella la novedad, el hecho de ser diferente cada día, es algo muy importante.

En este caso le recomendé a mi paciente que probara con alguien a quien tuviera confianza utilizando quizás disfraces o montándose historias diferentes para tratar de ver las reacciones que tenía su cuerpo. Sé que puede parecer que no es mucha solución pero si consigue que su cuerpo se acostumbre a que sea la misma persona pero en diferentes situaciones sé que puede dar un paso más porque uno de sus sueños es estar con una pareja y, claro, no vas a decirle a tu pareja que solo vas a tener sexo con él un día y después te vas a ir a buscar a otros hombres, lo más seguro es que se acabara todo ahí.

Cuando se fue estuve pensando en cómo las personas somos de extrañas. Años atrás que una mujer dijera que necesitaba sexo con extraños podía ser algo digno de censura. Ahora no lo vemos tan mal aunque aún, por dentro, pensamos de todo sobre esa persona, ¿o no es lo que estás pensando tú ahora mismo?

El sexo es sexo mientras que sea consentido por ambas partes y no se haga daño a nadie. Ahora bien, hay que saber marcar límites porque, lejos del placer y felicidad que se puede vivir, es efímera y después puedes quedar más vacía por dentro porque te odias a ti misma. Esto es lo que le pasa a ella y hay que ponerle remedio. Espero poder conseguirlo porque no me gustaría que perdiera su forma de ser (no de tener sexo) por una depresión o algo peor que uno puede acabar teniendo lo contrario, poco gusto por el sexo y entonces no disfrutar nunca con él por el trauma que se crea.

¿Qué opinas tú, querido/a ?

Mil besos,

Olaya Exclusive Escort Madrid

Fuente: es.gizmodo.com/la-balsa-del-sexo-11-desconocidos-en-una-pequena-embar-1776840

Fuente: www.elconfidencial.com/…/no-siempre-es-malo-hacer-el-amor-con-un-desconocido-l…